martes, 9 de noviembre de 2010

✔ Las fuerzas en el Interior y la estructura del Yo Integral

                           La Fuerza Interior

Los seres humanos nos crecemos antes las adversidades. Está claro. Lo hemos comprobado en múltiples ocasiones. En terremotos, en maremotos, en ciclones arrasando poblaciones enteras, en incendios, en huracanes, en desastres ecológicos, etc. etc.
Hay una parte de nosotros, que viene de muy adentro, que no sabe de idiomas, de razas, de credos, de estatus social, ni de belleza ni de fealdad. Hay un resorte natural que nos empuja a entregarnos y ser útil y nos prestamos a la ayuda desinteresada y nos solidarizamos con la causa común, donde el voluntariado se convierte en ese elemento que nos distingue y nos hace especiales. Esa fantástica capacidad de respuesta.
¿De qué sustancia estamos creados? Cuál es ese idioma que tenemos en común, reconocible por todos, donde las palabras no importan, donde existe la sincronización, la espontaneidad, donde fluye el esfuerzo hacia el objetivo final que las circunstancias nos demandan.

El trabajo en equipo, como las hormiguitas, las abejas, colaborando unidos donde el impulso interior hace que se desencadenen ciertas fuerzas internas y veamos el resultado final.

Cuando llega el descanso, y nos miramos unos a otros y vemos el resultado de nuestra acción. El trabajo desinteresado se convierte en adoración. La entrega total. No sabemos qué es, pero nos hemos soltado, hemos fluido en la entrega. Somos inexpertos, tímidos, y nos miramos unos a otros tratando de saber qué nos está ocurriendo, y al crearse esa mágica simbiosis, nos deleitamos en esa nueva sensación de amor fraternal.

Esa fuerza interior ha derribado los barrotes de nuestra cárcel interior donde el ego tiene establecido su dominio y hemos vislumbrado la libertad que viene de darnos, de entregarnos, libres y sin temores.

He tenido esa sensación muchas veces en mi vida, y la sigo teniendo, y he de confesar que ese sentimiento de unidad con otras personas donde ha imperado la entrega desinteresada y el compartir un fin común, tiene mucho poder. Sientes que estás unido por algo que no ves pero que te tiene atrapado. Vayas donde vayas, sigue estando ahí. Y sientes cómo la gracia te dirige, te protege, te lleva por senderos ocultos en tu interior y va abriendo caminos insondables. Y quieres dar, comunicar, expresar, pero descubres que eres limitado en palabras. Y solo queda un recurso. Presenciar el poder del amor, cautivándote, enamorándote, y a tu servicio. Sólo puedes dejarte llevar, fluir con la corriente, abandonarte a tu condición de ser humano y experimentar la fuerza interior. 


 El YO integral

El ser biopsicososial es el yo integral, o sea la reunión de todas sus partes (la que se es y se tiene) que cargadas de energía salen o se manifiestan en las actuaciones.
El yo Físico, que es el que más claramente se ve, es el organismo; necesita atención y cuidado para poder desarrollar sus capacidades y convertirlas en habilidades.
El yo Psíquico,que es la parte interna, se divide en tres: lo emotivo, la mente y el espíritu.
La parte emotiva es la que lleva al hombre a conocerse; es a través de estados de ánimo, sentimientos y emociones, como se da cuenta que existe, y como decía un maestro "no es lo mismo tener un sentimiento en las manos que estar en las manos de un sentimiento"
La mente tiene todos los talentos; es necesario desarrollarlos y, más aún, estar conciente de ellos para poder manejarlos positivamente. Debe recordase esto a las personas que dicen con frecuencia: "así soy yo"; "me enojo cuando las cosa no salen como yo quiero". Esas personas están funcionando sólo la parte emotiva; no usan sus talentos de la mente y menos utilizan las capacidades del espíritu; viven reaccionando a las grabaciones que tienen automáticamente, sin ver que cada situación que se presenta en la vida tiene diversa solucionesy no ven más opciones; esta lleva a sentirse mal, frustradas; podría decirse que escogen el camino erróneo.
El espíritu es el elemento que busca el significado de la vida, es el "YO profundo", el núcleo de identidad, la parte más interna y dinámica. Se manifiesta a través de lo que se quiere lograr y como quiere lograrse
El yo social: puede expresarse a través de los papeles que vive el individuo como hermano, amigo, padre, madre, vecino, alumno, maestro, etc. Al relacionarse el hombre trasciende a través del yo social, pero no de la que él cree, sino de lo que en realidad es.

El Yo según el Psicoanálisis

Según Sigmund Freud, desde el psicoanálisis el Yo es la instancia psíquica que une el Ello con el mundo exterior y hace de puente entre el Ello y el Superyo. Resulta de la diferenciación que el contacto con la realidad exterior impone al Ello (estructura psíquica primitiva). De hecho es un sistema de adaptación a la realidad.

El Yo según la Psicología analítica

Según Carl Gustav Jung, desde la psicología analítica el Yo es el punto focal de la conciencia. Es el portador de nuestra conciencia consciente de existir, así como el sentimiento permanente de identidad personal. Es el organizador consciente de nuestros pensamientos e intuiciones, de nuestros sentimientos y sensaciones. Es el portador de la personalidad. El Yo surge del Sí-mismo y desempeña papeles de crucial importancia. Percibe significados y evalúa valores, actividades que favorecen la supervivencia y hacen que la vida valga la pena vivirse y encontrarle sentido.

El Yo en la filosofías místicas orientales

En las filosofías místicas orientales, particularmente en el budismo se considera al yo como una ilusión. El yo se presenta como un velo de la mente que induce al sujeto a identificarse con su experiencia provocándole sufrimiento. El Budismo también contrasta fuertemente con otras religiones porque no afirma la existencia del alma, ni de un "sí mismo" o "yo" duradero en el ser.
Debates en torno a la idea del Yo
Dentro de la ciencia existen corrientes fundamentadas en posturas filosóficas como el materialismo eliminativo que no toman al yo como un objeto de estudio científico válido, por no contar con correlatos físicos o neurobiológicos exactos que sustenten la existencia de dicha instancia. Otras posturas como el emergentismo considera el yo como un objeto de estudio valido el cual es un producto emergente de las funciones del organismo biológico en interacción con su medio.

✔ El Liserazgo frente al liderazgo

Es una brillante perspectiva del liderazgo que me permito citar en el curso y que aplaudo de tan  magnífico autor Víctor Hugo Visval. Ex decano de la Escuela de Postgrado de la USIL, Magíster en Ciencias en Purdue University (USA), con un MBA en Krannert School of Management, así como estudios de postgrado en Alemania y Suiza. Coach de altos directivos internacionales, empresario y consultor, ha sido presidente de Sylvan Apparel Group (New York) y de Sabtex International (Brasil).
Dice el del nuevo Liderazgo, al que ha bautizado como el Liserazgo, el liderazgo  del siglo XXI.
Para entender el LiSerazgo, permítame compartir una historia...
Había una discusión altisonante de los órganos del cuerpo humano, sobre quien era el más importante: El cerebro, tomando la palabra - que nadie se la había dado- decía con mucho orgullo: "Yo soy el más importante. Pienso, luego ustedes existen. Tiene que entender que el Creador me puso arriba de todos ustedes para dirigirlos, para orientarlos. Así que yo soy naturalmente su líder". El corazón, interviene impaciente: "Lo siento cerebro, deja las arrogancias a un lado, porque en verdad todos saben que yo soy el más importante. En cada sístole, diástole suministro sangre a todo el cuerpo, tú incluido... y ahí te envío oxígeno y glucosa, sin los cuáles no podrías vivir. Además si decido parar...todo se acaba, no habría nada mas que hacer...". El estómago vocinglero lo interrumpe..."Callen señores, ustedes los de arriba siempre miran por encima del hombro. ¿Acaso no se dan cuenta que ninguno de los dos es el más importante? Por qué olvidan que yo soy el gran centro de distribución, acaso no perciben que los alimentos llegan a mí, yo soy el que los procesa, digiere y desdobla...lo bueno se los suministro, se los entrego y lo malo se va...Sí decidiera cerrar la salida, no sé cuánto tiempo aguantarían. Así que yo soy el más importante, déjense de discusiones bizantinas". Y así prosiguieron las discusiones. Fuera de la discusión estaban las manos...una "manita" la diestra  le pregunta a la siniestra... ¿Hermanita, nosotros somos importantes? ¿Por qué no le preguntamos a nuestro vecino...al Sr. Estómago? Dirigiéndose al Estómago, la diestra pregunta: "Señor Estómago, ¿nosotras también somos importantes?" Una fuerte carcajada del estómago acompañada de "Ustedes, por favor...las cosas que agarran ahhhh...qué asco...por supuesto que ustedes no tienen ninguna importancia..." La manita diestra se conmovió, mientras que su hermana siniestra, molesta: "Esto sí que no lo tolero. Vamos a declararnos en huelga de manos caídas". Dicho esto las dos manos se enfundaron en los bolsillos del pantalón del cuerpo humano y decidieron nunca más volver a trabajar.

Como ustedes, visualizarán, sin manos es casi imposible alimentarse, sin alimentos el estómago no tenía que distribuir, por tanto la falta de sodio y potasio hará que el corazón vaya latiendo lentamente hasta que en un momento se detenga completamente...no habrá bombeo de sangre al cerebro y por tanto el cerebro morirá y el cuerpo también.

Esto mismo pasa en las organizaciones hoy en día, las organizaciones mueren o viven en emergencia porque el liderazgo dejó de ser una función exclusiva y excluyente - por fuerza del conocimiento, del manejo de informaciones, por la necesidad de acelerar las decisiones y lograr los resultados esperados- se ha convertido en una competencia genérica. Sí estimado lector, aunque la pirámide organizacional se ha reducido en sus niveles podemos graficar 3 niveles de liderazgo, que exige que cada nuevo nivel de liderazgo se mantenga las competencias del nivel o niveles inferiores y se adquieran nuevas.

El liserazgo operativo donde cada colaborador es líder en lo que sabe y seguidor en lo que no sabe, este liderazgo es rotativo y se enfoca en un balance entre la acción orientada hacia las personas con la acción orientada a los resultados.

El liserazgo funcional donde el colaborador asume gestión directiva, enfocándose en cada uno de sus colaboradores o reportes directos. El enfoque está en el individuo y las transacciones únicas y diferenciadas del líser con cada uno de sus reportes.

El tercer nivel de liserazgo, el liserazgo transformacional, donde el líser se enfoca en la organización y su transformación hacia un nuevo futurible.

 Ahora sí podemos definir al liserazgo como una competencia genérica que exige la acción intencional y responsable de un líder de construir el liderazgo y desarrollar el potencial de sus colaboradores o reportes directos. No obstante debemos contentar a los académicos de la lengua y decirles que etimológicamente, este neologismo liserazgo,  viene del inglés leaser, es decir "arrendatario", pues cada persona que asuma el rol de líder en cualquiera de los niveles con reportes directos debe pagar por el arrendamiento de una posición de poder y ese pago consiste en edificar el liderazgo de su gente, cuando menos de sus colaboradores inmediatos.

Con esta nueva visión y acción sobre el nuevo liderazgo, tendremos organizaciones realmente sinérgicas, estimuladas y energizadas. Compañías autónomas y ágiles, con futuribles construidos en base a visiones compartidas hacia los objetivos organizacionales, creando efectivamente una comunidad de aprendizaje, reduciendo el esfuerzo y concentrando las energías organizacionales , a través de la optimización del rendimiento individual.

✔ El Paradigma de la Influencia

Alguna vez usted se preguntó ¿por qué existen tantas teorías, tantos libros y tantos cursos sobre liderazgo y tan pocos líderes? La respuesta que el mayor impedimento para el desarrollo del liderazgo es la concepción que tenemos del mismo.

La visión tradicional concibe al líder como un individuo carismático que posee características innatas y extraordinarias, y que a partir de estas particularidades realiza la conducción de sus “seguidores”. Lo distintivo de su accionar es que ejerce influencia sobre los demás y determina sus conductas. El 90% de la bibliografía actual sobre liderazgo centra su enfoque en el tema de la influencia. Esta mirada del liderazgo, fundada en el paradigma de la influencia, lleva implícita la creencia de que liderar es “hacer que el otro haga lo que yo quiero”. El fracaso de este modelo se debe a que el mismo no es más que una versión modernizada y sofisticada de la concepción tradicional de “mando-control”, donde se pretende cambiar la orden por la influencia.

Desde esta perspectiva, no debe resultar extraño que en las encuestas de “clima organizacional” surja frecuentemente que un gran porcentaje de personas sienten que no crecen profesionalmente, que sólo aportan entre un veinte y un treinta por ciento de su capacidad productiva y que no tienen posibilidades de desarrollar su potencialidad. Tampoco nos debe sorprender que esto produzca frustración, desmotivación y baja productividad.

Este tema no tendrá solución hasta que no cambiemos nuestra noción del liderazgo. Es por esto que propongo pensar el liderazgo desde un paradigma del desarrollo humano y organizacional. En esta concepción existen cinco responsabilidades básicas que definen las acciones que debe desempeñar toda persona que asuma la conducción desde el liderazgo y que conciba este rol desde el paradigma del desarrollo:

Visionar

Una de los compromisos implícitos que asume cualquier persona que se relaciona con otros desde el liderazgo, es generar y consensuar una visión que le asigne sentido al accionar cotidiano que realizan en forma mancomunada. Antoine de Saint Exupery expresa este concepto con la fuerza y la contundencia de la metáfora, dice: "Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres, el anhelo del mar libre y ancho".

Empoderar

Cuando se lidera desde el paradigma del desarrollo, se pasa del estilo de conducción de “delegar tareas” al de “delegar poder”. El objetivo es movilizar el potencial colectivo para que todos los integrantes aporten su saber y energía en el logro de los objetivos compartidos. Quien no otorga poder y concede autonomía, no puede reclamar responsabilidad y compromiso. Ambas son caras de la misma moneda.

Desarrollar

La acción de desarrollar no presupone únicamente capacitar, instruir o enseñar algo, sino servir de guía e inspiración para que los integrantes de su equipo desplieguen su potencial y den lo mejor de sí mismo. Esto implica apoyarlos para que asuman nuevos desafíos, acompañar y guiar su carrera laboral y ayudarlos a superar sus niveles de desempeño. Es en este sentido que Tom Peters sostiene que “Los líderes no crean seguidores, crean líderes”

Facilitar

Una de las formas de aportar al desarrollo de la gente con la que se comparten las actividades, es a través de la tarea de facilitar los procesos de aprendizaje y cambio. Es a este aspecto del liderazgo que nos referimos cuando sostenemos que el líder debe desempeñar el rol de coach con su gente. El coaching es un proceso orientado al desarrollo de las potencialidades de las personas, destinado a destrabar los aspectos que obstaculizan la capacidad de acción y dificultan el logro de los objetivos propuestos.

Predisponer

Una de las acciones fundamentales e indelegables del liderazgo es predisponer emocionalmente, crear las condiciones anímicas y de vinculación entre los individuos, para que se genere un clima emocional que posibilite que todos puedan desplegar su potencialidad y capacidad de acción.

Visionar: generar y compartir una visión
Empoderar: liberar el poder interior
Desarrollar: procurar el desarrollo
Facilitar: posibilitar el desempeño
Predisponer: generar la emocionalidad adecuada

Es claro que se requieren diferentes competencias para ejercer el liderazgo desde el paradigma de la influencia que desde el paradigma del desarrollo. Consideramos que desde este último modelo, las competencias básicas descritas constituyen el sustento para el ejercicio del rol de liderazgo.

Relacionando las responsabilidades esenciales del liderazgo con las competencias básicas de la Maestría Personal, podemos afirmar que para crear una visión, inspirar a los demás, conducir el accionar colectivo y darle un sentido de trascendencia  al trabajo realizado, se requiere de un auténtico y fidedigno propósito personal y profesional (Visión Personal).

Para ser efectivo en la comunicación es necesaria una fuerte convicción y claridad en las ideas, poseer la capacidad de generar empatía con el interlocutor, hablar con poder y escuchar activamente (Competencias Conversacionales).

Para coordinar acciones en forma efectiva y productiva es fundamental la capacidad de establecer y cumplir compromisos (Efectividad Interpersonal).

Para crear una emocionalidad de confianza y cooperación en la realización de las tareas de un equipo, es menester actuar con integridad, sinceridad, responsabilidad y también conocer y manejar las propias emociones (Fortaleza Emocional).

Para facilitar el desarrollo de los demás y realizar el rol de coach que implica el liderazgo, es necesario estar comprometido con un proceso de autoconocimiento y desarrollo personal (Capacidad de Aprendizaje y Cambio).

Es decir, cualquier persona que desee efectuar con efectividad su rol de liderazgo, debe de haber realizado un camino de aprendizaje personal, ya que nadie puede proveer a otros, lo que primero no realizó consigo mismo. Vale destacar, además de las competencias, la relevancia de los valores de la integridad y la ética del respeto mutuo que dan soporte y basamento a esta nueva concepción del liderazgo, entendida como un estilo de conducción enfocado a liberar las potencialidades humanas y a generar posibilidades de desarrollo de las personas, los equipos y las organizaciones.

Sobre esta convicción sostenemos que el verdadero liderazgo comienza por auto liderarse, es decir, que el proceso de desarrollo del líder se recorre de adentro hacia fuera y que la maestría de sí mismo es condición necesaria para el desempeño de un liderazgo eficaz. Desde esta visión postulamos a la Maestría Personal como el camino del liderazgo.

✔ Ho’oponopono un Método de Sanación

Ho´oponopono más allá de "El Secreto". El conocido libro "El Secreto" ha permitido que millones de personas conozcan la Ley de la Atracción para mejorar sus vidas a todos los niveles (salud, economía, relaciones...) mediante la capacidad de despertar y atraer hacia nosotros lo que deseamos y resuena en nosotros.
 La Ley de la Atracción consta de tres pasos, a saber:
Paso 1: Pedimos al Universo.
Paso 2: El Universo Responde.
Paso 3: Permitimos que la respuesta del Universo entre en nuestra propia realidad.
Ahora bien, ¿Cuántas personas han logrado sanarse por la Ley de la Atracción? ¿Y hacerse ricos? ¿Y lograr el amor de sus vidas? ¿Y... quien sabe cuantas cosas se están pidiendo a diario desde el más puro egoísmo e individualidad?
Por medio de la técnica del Ho´oponopono pedimos desde el Arrepentimiento, el Perdón, el Amor y la Gratitud ante los otros y, más importante, ante la Dinividad o Fuente del Universo, bastante diferente, ¿verdad?
 Con Ho´oponopono limpiamos toda la "basura" subconsciente que almacenamos en nosotros, procedentes de nuestra existencia actual, existencias previas y del subconsciente colectivo, y una vez limpiamos todas estas creencias y pensamientos erróneos y limitantes, quizá sea más probable, posible y real que todo cuanto hemos solicitado y pedido desde el amor al Universo nos sea dado puesto que podrá manifestarse cristalínamente en nuestra vida al no encontrar impedimentos que limiten su expresión. Se reflejará en nuestra vida la Divinidad y los dones que nos tiene asignados a cada uno desde el principio de los tiempos.
¿Qué es Ho´oponopono?
Ho´oponopono es una técnica de sanación milenaria desarrollada por los sacerdotes tribales de la tradición Huna en Hawaï. En sus orígenes, esta técnica de sanación se aplicaba únicamente a la resolución de conflictos entre familias y tribus, y modernamente, gracias al Dr. Len (Ihaleakala Hew Len), se ha extendido su práctica y conocimientos por todo el mundo.
El primer ejemplo de esta sanación a gran escala lo aportó el propio Dr. Len al ser capaz de curar un pabellón entero de pacientes criminales y desequilibrados mentales tan sólo a través de leer minuciosamente sus expedientes, sin ser necesario verlos en persona, y hacer la oración del Ho´oponopono por cada uno de ellos, donde el Dr. Len se sentía y hacía responsable de la situación en que se encontraba ese colectivo y pedía a la Divinidad o Fuente Superior que sanase en él mismo los conceptos e informaciones subconscientes que hacían necesario que esas personas estuviesen internados en esa cárcel psiquiátrica para un día ser visitados por el Dr. Len, para que él los sanase al sanar su propio interior.

El término Ho´oponopono en hawaïano significa "corregir un error" o "hacer lo contrario". Según esta técnica, la realidad que nos rodea es fruto de nuestras creencias subconscientes sobre esta realidad, de tal manera que accediendo a la Fuente, Divinidad, Energía Suprema, Inteligencia del Universo, o como quiera denominarse según cada cultura y filosofía, y pidiéndole que nos perdone por los pensamientos erróneos almacenados en nuestro subconsciente sobre esta realidad que hemos creado a nuestro alrededor, pues esta realidad sana y se modifica.
Esta filosofía de que todo cuanto existe en nuestro exterior es fruto de nuestro interior es propia de la mayoría de religiones y corrientes filosóficas y espirituales del mundo, donde cada uno de nosotros es responsable y creador de la realidad que le rodea. Sanamos nuestro entorno, nuestra realidad ensoñada, al pedir perdón a nuestro interior.
El objetivo es traer paz y equilibrio a nuestra vida de una manera simple y efectiva, mediante la limpieza mental y física a través de un proceso de arrepentimiento, perdón y transmutación de nuestros pensamientos internos y su manifestación en nuestra realidad externa.
Todo el mundo puede practicar el Ho´oponopono, independientemente de la edad, cultura, creencias religioso-filosóficas, estado de salud, etc.

✔ Las competencias de la maestría personal

Una de las grandes problemáticas planteadas en las empresas en la actualidad se expresa en el siguiente interrogante ¿cuál es el camino más efectivo para garantizar la adquisición y el desarrollo de las competencias genéricas en su personal, fundamentalmente en los niveles de conducción?
Una importante conclusión a la que he arribado en la práctica profesional de entrenar y facilitar la adquisición de este tipo de competencias, es que más allá de la larga lista de competencias genéricas que se pueda enumerar, existe un pequeño núcleo de cinco competencias que constituyen la base y el soporte de todas las demás.
Y esto es así porque para llevar a la práctica cualquiera de ellas es necesario poner en acción un conjunto de otras competencias. Por ejemplo, analicemos la competencia de negociar y resolver conflictos. Toda negociación se realiza dialogando con otro y esto implica la habilidad de saber establecer un buen vínculo interpersonal, hablar en forma clara y convincente, escuchar en profundidad e indagar con habilidad (competencias conversacionales).
También presupone la capacidad de generar una emocionalidad de confianza que posibilite una actitud de apertura para generar nuevas vías de solución a la problemática en cuestión (fortaleza emocional). A este núcleo de cinco competencias básicas, que sustenta y constituye al conjunto de las competencias genéricas, yo las he agrupado bajo el nombre de Maestría Personal , en la convicción de que la incorporación y el desarrollo de las mismas es el camino más seguro y eficaz, no sólo para la adquisición de las otras competencias genéricas, sino como proceso de desarrollo personal y profesional. Estas competencias básicas son: Visión Personal, Fortaleza Emocional, Capacidad de Aprendizaje y Cambio, Competencias Conversacionales y Efectividad Interpersonal. Desarrollaremos brevemente cada una de ellas.
    1. Visión Personal: Esta primera competencia implica adquirir una noción de sentido y de propósito en nuestra vida. Está constituida por los valores y aspiraciones de cada uno de nosotros, que le otorgan finalidad y significado a nuestra existencia y establecen la direccionalidad de nuestras acciones.
Para que la Visión Personal no sea un mero concepto teórico sino que adquiera la dimensión de una energía impulsora de nuestro accionar cotidiano, deberá estar basada en tres elementos constitutivos que interactúan en forma convergente. Estos elementos son:
La Visión de Futuro implica imaginar el destino que queremos construir, crear la imagen de la vida que ambicionamos vivir, proyectar la manera que deseamos ser y lo que nos gustaría hacer.
El Autoconocimiento involucra tomar conciencia de dónde estamos parados, quién estamos siendo hoy, en este presente, aquí y ahora. Tener claridad al respecto es fundamental, ya que para establecer el camino que debemos transitar para llegar adonde queremos, debemos saber de dónde estamos partiendo.
El concepto de Diseño y Construcción de Futuro conlleva la idea de hacernos responsables por el destino de nuestras vidas, por la construcción de nuestro futuro y accionar en consecuencia. Sin la acción comprometida, la Visión es un mero enunciado, una linda fantasía sin ningún resultado tangible.

2.       Fortaleza Emocional

La emocionalidad es una predisposición para la acción y por lo tanto condiciona nuestro desempeño. Dependiendo del estado de ánimo en que nos encontremos, ciertas acciones nos son posibles de realizar y otras no.
Cada emoción nos predispone para un tipo de acción diferente y es por esto que la emocionalidad impacta fuertemente en la efectividad laboral de los individuos y equipos de trabajo, e incide en la productividad organizacional y en la competitividad empresaria. La Fortaleza Emocional es la capacidad de las personas para conocer y gestionar sus emociones. Para su desarrollo proponemos reconocer tres niveles que se interrelacionan mutuamente:

• Conciencia Emocional

• Autodominio Emocional 
• Liderazgo Emocional


Capacidad de Aprendizaje y Cambio

La transformación continua y acelerada de los escenarios sociales y laborales nos plantea la necesidad del cambio y el aprendizaje permanente. Es por esto que el “aprender a aprender” se constituye en una competencia clave, en la madre de todas las futuras competencias que podamos adquirir. Los nuevos desafíos y la rápida obsolescencia del conocimiento nos llevan a que muchas de las capacidades adquiridas durante años, en la actualidad no nos sirvan u obstaculicen nuestro desempeño.

5. Efectividad Interpersonal: Si observamos a las empresas desde su carácter conversacional, si advertimos que el fenómeno organizacional acontece en la interacción de una red de personas que a través de conversaciones generan vínculos de compromisos que les posibilitan coordinar sus acciones, podremos comprender que nuestra efectividad laboral está determinada por dos dimensiones de nuestros comportamientos. Está condicionada por nuestra capacidad para realizar las tareas específicas que desempeñamos, pero a su vez se ve influida por nuestras competencias para coordinar estas tareas en procesos y flujos de trabajo colectivo. Ambos aspectos inciden no sólo en la efectividad individual, sino también en la eficacia colectiva.
Este aspecto de la gestión organizacional nos señala la importancia de la competencia en la interacción interpersonal. Nos advierte acerca de la dimensión que adquiere la capacidad para manejarse con eficacia en las distintas redes de relaciones en las que acontece el accionar laboral. La Efectividad Interpersonal implica el accionar competente para crear y desarrollar vínculos de calidad, establecer y cumplir compromisos, coordinar acciones, gestionar los conflictos emergentes y generar la confianza necesaria para que sea posible el desarrollo de un accionar productivo en estas redes de relaciones.

✔ Maestría Personal y Liderazgo

      

✔ Tu Poder Interior

   Durante siglos hemos buscado el Poder fuera; en los padres, en los dioses, en los superiores, en los reyes, en los sabios, en magos, en la medicina, en la religión… Ahora entendemos que al poder sólo lo encontraremos dentro de nosotros mismos.
¿Quién más que uno mismo tiene poder sobre si?
¿Quién tiene el poder de pensar en nuestra propia mente
¿Acaso alguien puede impedirnos elegir tener pensamientos de prosperidad, puede alguien impedirnos actuar desde el amor, puede alguien frenarnos en aumentar nuestra propia felicidad?
Nadie puede obligarnos a tener ideas negativas, tristes, catastróficas, dañinas… Pues nadie se puede meter en nuestra cabeza, ni tampoco sentir por nuestro propio corazón.
Dentro de todos y cada uno de nosotros brilla un poder interior que se expande en función de nuestras vivencias y comportamientos. Él nos guía natural y amorosamente hacia la salud perfecta, la pareja perfecta, la profesión perfecta y nos ofrece la prosperidad en todo aquello que deseamos.
Nuestro poder interior es el motor de nuestra felicidad.
Cuanto más consideramos esta guía, esta esencia, ese poder interior, dale el nombre que tú sientas más apropiado para ti, cuanto más cultivamos el amor en los gestos, ideas y pensamientos de nuestro hacer cotidiano, más lo hacemos nuestro a la vez que nos convertimos en Él. Amarnos a nosotros mismos es reconocer esa guía, es crecer con esa luz y hacer que se expanda libremente desde nuestro interior hacia su fuente, el mismo universo.
El peligro reside en el OLVIDO de Quienes somos y qué hemos venido a hacer en este rincón de universo, qué tipo de sentimientos hemos venido a experimentar como seres humanos, a compartir y expandir en este mundo. El peligro reside en olvidarse de que todo este viaje ha sido programado y deseado por nuestra esencia divina.
Abandonarnos es darle la espalda a esta Realidad. Olvidarnos de ser felices es convertirnos en seres prisioneros de la incapacidad (no soy capaz de esto, no voy a lograr lo otro, no me merezco esto, esto no es para mí…), en víctimas de los demás (si mis padres se hubiesen comportado de otra forma, si mis hermanos me hubiesen entendido,…), nos convertimos en ciegos ante nuestra propia responsabilidad. En inválidos a la hora de aumentar nuestro propio poder interior. Nos convertimos en el renegado ante nuestro único guía interior. Negar nuestras capacidades nos convierte en victimas. Entonces surgen: el desamor, la rabia, el resentimiento, la tristeza, el dolor, la enfermedad y todo sentimiento de incapacidad, de autocrítica,…como llamadas de atención para decirnos: ¡ojo, que no es por ahí! ¡Que eso no te hace feliz!

ALGUNOS PASOS PARA RETOMAR NUESTRO PODER:

Asumir nuestra responsabilidad: somos los únicos responsables de nuestra felicidad. De nada sirve mendigar a otros que nos hagan felices, ni tampoco culpar a otros y responsabilizarlos de nuestra propia infelicidad. Por mucho daño que nos hayan podido hacer solo nosotros tenemos la llave de nuestros pensamientos y sentimientos. Solo nosotros somos responsables de perdonar. Esto es un acto propio del único corazón del que disponemos. Aquí se encuentra la verdadera liberación del agredido.
Atreverse a expresar nuestros sentimientos. Durante siglos hemos sido enseñados a que expresar emociones era cosa de débiles o de maleducados. La expresión de la rabia ha sido crudamente censurada, especialmente en la mujer. La tristeza y el llanto resultan insoportables para la mayoría: cuantas veces habremos visto a adultos animando a un niño que se ha hecho daño, a callarse y cortar su llanto, cuantas veces les podemos escuchar diciendo: no es nada. Pero al niño le duele. Reconocer el dolor lleva a tranquilizarse o tranquilizar al otro. Negar el dolor es automáticamente aumentarlo. Negar es un modo de enseñar, y así se nos ha enseñado, que las emociones, los dolores, no importan, no son nada. Y así aprendemos a tragar en vez de sacar y limpiar.
¿Cuántas emociones habremos tragado con los años…?
¿Cuántas emociones reprimidas llevamos con nosotros cada día
¿Cuanto daño nos hacemos expandiendo así el malestar por no enfrentarlo y sacarlo?
Reprogramar nuestra mente con nuevos pensamientos de valía y merecimiento alegra a nuestra más potente herramienta que es el corazón. Devolverle su guía la hace renacer:
Me merezco lo mejor y ahora lo acepto
Soy una y la misma cosa con el Poder que me ha creado
Me amo y me acepto exactamente tal y como soy
La felicidad corre por mi vida como la sangre por mis venas…
Realizar afirmaciones cada día es una eficaz forma de reorientar nuestras convicciones sobre nosotros mismos, la Vida,…
Ahora elijo detectar e identificar los obstáculos que me señalan mi equivocación, que me sugieren el nuevo camino que puedo tomar. Me autorizo a salir de las situaciones que puedan frenar mi vivencia de la felicidad. Estoy a salvo creciendo.
Algunos dicen que el hombre tiene más miedo al éxito que al fracaso y quizá sea por eso que nos asusta sentirnos capaces, quitándonos la posibilidad de experimentar, hoy, nuestro poder. Si gran parte de la energía se va en evocar el pasado, o proyectar un futuro que nunca concretamos, sólo tenemos una pequeña porción de energía disponible para utilizar en el presente.